Seis huecos, sin mano ni turnos: cada carta actúa con su propio reloj, reacciona al combate o mantiene un aura. Tú montas la máquina y la ves funcionar.
Entre combates robas, reordenas y subes de nivel tus cartas; las vecinas se potencian, se aceleran o se hacen eco. Sacrifica una carta para dar estrellas a otra, o juega con menos cartas y haz que cada una cuente.
Las reliquias no suman un porcentaje, cambian las reglas del combate. Alteran cómo actúan tus cartas, cómo se relacionan entre sí y qué precio pagas por tu poder. Cada una te empuja hacia una build distinta.
Tras cada jefe final eliges qué camino seguir. Cada zona tiene sus propias reglas y cada enemigo, su forma de poner a prueba tu mazo. Adapta tu build o caerás en el intento.
Puedes usar este material para hablar de Deckwork. Para claves de prensa o entrevistas, escribe a info@spurnagames.com.